Cosas hermosas, una niña preciosa durmiendo, con esa cara de paz y de seguridad que tienen los críos; el ver cómo un dibujante se ve inspirado por una mujer que aparece en el vagón y en un arrebato de genio dibuja un retrato a bolígrafo y se lo entrega a su musa justo cuando va a salir...
Cosas extrañas, el poder presenciar la metamorfosis que sufre las mujeres cuando pasan de ser una persona del montón a otra totalmente diferente a base de "chapa y pintura" en mitad del trayecto.
Cosas horrendas, el presenciar hoy mismo, en el andén de la renfe mientras esperaba el tren, a un individuo que estaba reclinado sobre la barandilla, de espaldas a las vías, mientras leía ¡¡Y ENSEÑANDO LA HUCHA!!. Horrendo, estremecedor, ridículo. El pavo, de vez en cuando, se incorporaba, se intentaba subir el pantalón pero cuando volvía a la posición original oooootra vez el Ojo de Sauron amenazaba con salir a otear el mundo. La peña pasaba por detrás, quedaba impactada y se descojonaba de la risa, claro. Más de uno sentiría ganas de tirarse a la vía por sentirse ultrajado y mancillado por tamaña visión.
Señores, señoras, jóvenes y "jóvenas": los pantalones están para tapar piernas "cervical" y culo!!