lunes, 24 de marzo de 2014

ASTRONOMÍA A PIÉ DE ANDÉN... DE RENFE.



Hallándose un protoplaneta humano (es decir yo), en órbita estacionaria e inamovible a escasos 40 centímetros de una papelera en un ladito del andén, con el resto libre para el paso, es seguro que algún asteroide, aerolito o bólido de "dos patas" intentará pasar por detrás entre el protoplaneta y la papelera en lo que se llama el teorema de "por ahí quepo por mis cationes", provocando una fricción al pasar al darse cuenta de que no cabe holgadamente y al no poder detenerse debido a la velocidad y el empecinamiento de su acción.

También se da por cierta la situación por la cual, y debido a la incipiente adquisición de gravedad propia, asteroides, aerolitos y bólidos "bípedos", a pesar de tener más de dos metros de andén libre, pasarán rozando al protoplaneta en lo que se conoce como el efecto Golden Axe (desodorante que me echo en el pechín).

Estudios recientes defienden que quizá, algún día, el protoplaneta le de por expandirse en una formación conocida como croissant por la que debido a movimientos tectónicos provocan el afloramiento de dos brazos que asemejan la forma de los extremos de un croissant haciendo que los asteroides, aerolitos y bólidos de "dos patas" choquen de forma dramática contra ellos y que salgan despedidos en direcciones aleatorias por el espacio acotado del andén.


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