En esta vida hay normas de comportamiento, de buena conducta, de respeto, supervivencia, que no están escritas en ningún sitio pero que todo el mundo sabe que están y en mayor o menor medida las intentan llevar a cabo. Si entra una persona mayor le cedes el asiento, el dejar salir antes de entrar en el vagón (si no quieres ser arrollado por Boby que sale en modo Panzer Ausf. IV)...
Una de esas normas, la más básica, la piedra filosofal de las normas no escritas en el Cercanías, Metro o autobús es aquella que reza así:
- Entrando el sujeto A al vagón y encontrarse con el sujeto B, al que conoce porque es compañero de trabajo, amigo de toda la vida, hermano, primo o cuñado, y este se encuentra en estado de reposo por las horas que son (en torno a las 06:00 horas) es de buena educación, si no obligatorio, dejar al sujeto B descansar hasta la parada para evitar malas caras, conversaciones violentas y cortantes y silencios por los que una oleada de ángeles emularía los raids de la Luftwaffe contra Londres.
Y esto lo digo y lo cimento en base a lo que he presenciado esta mañana, en el vagón del cercanías camino a Chamartín, donde siempre nos encontramos los mismos. Una señora, aprovechando la esquinita, reposa su cabeza y cierra los ojos para poder ahorrar vista. Hasta aquí todo normal: la señora durmiendo, servidor ahorrando vista, el vagón en casi silencio... hasta que de repente escucho un "Buenos días!!". Aquí pensé "Ay dios que me van a joder la siesta". Abro los ojos con cuidado y veo a una señora plantada delante de la pobre que estaba durmiendo, totalmente asustada.
El peso que se me quitó de encima es comprensible (me había librado de tener que dar conversación a tempranas horas cuando sólo tenía ganas de descansar los 30 minutos del trayecto). La conversación que siguió entre las dos mujeres es un fiel reflejo de lo que indico en la ley (malas caras, conversaciones violentas y cortantes y silencios)... Yo mirando hasta que llegó un momento en que ganó el de siempre: Morfeo. Las dos mujeres se quedaron plácidamente dormidas y por fin la paz reinó en mi rinconcito de vagón hasta llegar a Chamartín.
Recordad: las leyes están para cumplirlas; y más las no escritas :). Cumplidlas o iréis al calabozo del vagón!!! (Faemino y Cansado)
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